II. CAMINOS Y RECORRIDOS
Los viajes con tracción animal eran muy largos y fatigosos, tanto para las personas como para los animales, por lo que se ideó un sistema de parada y relevo de postas que consistía en el repuesto de animales y postillones a una distancia regular, aproximadamente cada dos o tres leguas, que es la distancia que recorren cómodamente las caballerías. El sistema de posta se convirtió en un servicio público para el transporte de viajeros y de la correspondencia, tanto oficial como particular, fuera a lomo o sobre ruedas. El sistema de postas será el precedente y la base del funcionamiento del correo o transporte de correspondencia y de la diligencia o el transporte de viajeros. Para ir al Escorial desde Madrid, había que repostar según el camino y según la época en diferentes casas de postas, haciendo muchas de estas Casas de Postas de Oficinas de Correos. Como manifestación de la íntima relación existente entre las Casas de Posta y el correo, destacar que la Puerta del Sol o la Antigua Casa de Correos constituye la posta cero como igualmente representa el kilómetro cero del sistema radial de carreteras.
Los caminos que llegaban a El Escorial han variado desde
la construcción del Monasterio, utilizándose por Felipe II el
de Torrelodones y el de Brunete, y ya reinando Carlos III comienzan
a usarse los caminos de Guadarrama y Galapagar.