VI. EMBALAJE Y DESEMBALAJE
Las personas en sus traslados necesitan llevar consigo bultos con sus pertenencias, bien bultos íntimos de peso medio, que eran transportados en el vehículo en que viajaban, llamado equipaje, o bien, bultos de mayor tamaño y peso, que se trasladaban en vehículos de carga a parte, llamados bártulos. En la exposición hay una extensa muestra de embalajes tanto para el equipaje de mano, como para el equipaje especial de muebles, dinero, comestibles o de cualquier objeto por raro que sea, como objetos sagrados de culto religioso o piezas de caza.
También se muestra ya desembalado y como en un
revuelto almacén, el ajuar de una rica casa o sus bártulos traídos
para completar los muebles fijos que existían en los aposentos y salones
del palacio, para adecuar cómodamente los espacios a la larga temporada
otoñal que permanecía la corte en el Real Sitio de San Lorenzo.
Todos estos equipajes y bártulos eran manejados, acomodados y embalados
por los servidores de Cámara del Rey o de las personas principales
de su Corte. Para controlar la seguridad de todo el proceso del viaje en el
taller de Cocheras era importante el oficio de cerrajero tanto para los
mecanismos de las puertas de los coches como para las cerraduras, candados y
herrajes de los equipajes y almacenes. Se muestra la cerradura original del
siglo XVIII del Teatro Coliseo, junto a su llave de tres vueltas o "del
Rey", formando parte de una rica colección de cerraduras en todos
los tamaños y usos que abarca desde el siglo XVI al XIX.